Hay algo poderoso en ver a un grupo de bailarines del Quindío pararse en el escenario de un teatro en México y hacer que el público los ovacione de pie. Eso es exactamente lo que ha estado pasando con la Corporación Cultural Danzar en la décima edición del Festival Internacional de Folklore (FIF) de Córdoba, Veracruz, donde Colombia llegó con todo.
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Un festival que no es cualquier cosa
El FIF de Córdoba es uno de los encuentros de folclor más importantes de México. Esta décima edición, realizada del 28 de marzo al 2 de abril, reunió a más de dos mil artistas en escena y proyectó una asistencia cercana a quince mil personas a lo largo de seis días de actividades. El festival está respaldado por el CIOFF —Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folklore y Artes Populares—, organismo con estatus consultivo ante la UNESCO, lo que le da un alcance y un reconocimiento verdaderamente internacionales.
En esta versión participaron más de treinta agrupaciones entre delegaciones extranjeras, grupos nacionales mexicanos y compañías regionales. Por el lado internacional, Colombia compartió cartelera con Chile (el Ballet Folklórico BAFOCHI), España (la Rondalla Peña Fragatina), Serbia (la Talija Art Company) y las Islas Cook (la Karioi Nui Dance Troupe).
La programación no fue poca cosa: desfile folclórico por el Centro Histórico de la ciudad, maratón folclórico en la explanada del parque 21 de Mayo, galas nacionales e internacionales en el Teatro Pedro Díaz, talleres de danza, foros y, como toque especial, noches gastronómicas de Colombia y España en el Museo del Café de Córdoba. Sí, la delegación colombiana también llevó sabor.
Colombia presente, el Quindío representado
La carta de Colombia en este festival es la Corporación Cultural Danzar, con sede en Armenia y dirigida desde su fundación por Víctor Hugo López Henao. Durante nueve días —incluidos los de preparación y traslados—, la agrupación ha ocupado distintos escenarios de la ciudad, entre ellos la plaza principal y el Teatro Pedro Díaz, uno de los más importantes de la región, donde el público ha respondido con lleno total y un acompañamiento entusiasta en cada presentación.
La invitación al festival no es una casualidad ni un golpe de suerte. Es el reconocimiento a años de trabajo sostenido y a una calidad artística que ya tiene nombre propio en los circuitos internacionales de la danza folclórica.
¿Quiénes son Danzar?
La Corporación Cultural Danzar es una entidad sin ánimo de lucro que lleva más de quince años promoviendo la danza y la música desde el Quindío. Su trabajo abarca tres frentes: formación, creación y difusión del folclor colombiano. Tienen escuela, tienen proceso, tienen historia.
Al frente está Víctor Hugo López Henao, quien combina mundos que podrían parecer distintos: es licenciado en Educación con énfasis en Danza de la Universidad de Antioquia, pero también administrador de empresas agropecuarias —una fusión que, según ha contado, se refleja en propuestas como Fiesta en cosecha, el espíritu del café, una obra de nueve minutos que recorre las labores del cultivo cafetero desde la siembra hasta el beneficio, con música colombiana y una puesta en escena propia. Esta pieza le dio a Danzar el título en el Festival Nacional del Pasillo Colombiano en 2023, un logro sin precedentes para el departamento en esa categoría.
Además de la danza folclórica, Danzar también ha impulsado el tango en la región con su festival Danzar al Compás de un Tango, que lleva más de veinte años posicionando este género en el Eje Cafetero. López Henao, además, ha sido presidente del Consejo Departamental de Cultura del Quindío, lo que da cuenta de su papel no solo como artista, sino como gestor cultural de largo aliento.
La historia detrás del viaje: autogestión pura
Llegar hasta Veracruz no fue fácil ni gratuito. Como suele ocurrir con muchos procesos culturales en Colombia, esta gira exigió ingenio, esfuerzo y un fuerte compromiso colectivo. Para financiar los tiquetes aéreos, la corporación recurrió a rifas. El vestuario y los elementos de escena salieron, en gran parte, de recursos propios.
En esta ocasión, también contaron con algunos apoyos institucionales y del sector privado. La Corporación de Cultura y Turismo del Quindío aportó para los traslados terrestres hacia y desde los aeropuertos; el Fondo Mixto contribuyó con parte del vestuario; Vita Laboratorio, la Corporación Semillas de Café y Comfenalco Quindío sumaron esfuerzos para hacer posible la gira. A esto se suma el respaldo de la Secretaría de Cultura y la Casa de la Cultura de Calarcá, que facilitaron espacios clave para los ensayos previos.
Un proceso que mira lejos
La presencia de Danzar en México no es un episodio aislado. A lo largo de los años, la corporación ha pisado escenarios en Estados Unidos, Europa, Centroamérica y Suramérica, construyendo una trayectoria internacional que ahora apunta a consolidarse con giras periódicas.
Desde el Quindío, historias como esta siguen demostrando que el talento local no solo existe: también viaja, conecta y emociona a públicos en otras latitudes. Y eso, en tiempos en que la cultura suele ser lo primero que se recorta, vale la pena contarlo.
¿Conoces otros procesos culturales del Quindío que merezcan ser contados? Escríbenos